Recomendaciones a la población
Al ser un tsunami un proceso natural, debemos conocerlo para poder actuar con PRUDENCIA Y RAPIDEZ. En cada familia, estamos obligados a mantenernos informados, organizados y, a través de nuestra Unidad Vecinal, coordinados en forma permanente con el Municipio, sobre la base del Plan Comunal de Seguridad y Emergencias el que, frente a este tipo de riesgos, debe consultar acciones y procedimientos de alerta y evacuación hacia áreas seguras previamente determinadas. No todos los terremotos generan maremotos o tsunamis.
Es importante recordar que si veraneamos, trabajamos o vivimos en la costa y se produce un sismo de intensidad tal que nos obligue a aferrarnos a un poste, árbol o construcción sólida para no caernos, es probable que se genere un maremoto.
Si vivimos en la costa y sentimos un sismo violento como para romper murallas y nos cuesta mantenernos en pie, hay una alta probabilidad que suceda un tsunami dentro de los próximos 20 minutos. Un terremoto en una zona costera, constituye una alerta natural para la ocurrencia de un tsunami.
Si vemos que el mar se recoge, evacuemos rápidamente. Algunos tsunamis se presentan primero con un recogimiento del mar, que deja secas grandes extensiones del fondo marino. Han ocurrido muchas muertes por tratar de aprovechar la oportunidad para extraer peces o moluscos.
¡No lo haga! Los tsunamis llegan a la costa con velocidades superiores a la velocidad de desplazamiento de una persona y, por lo tanto no podremos salir a tiempo de la zona de peligro.
Ante la alerta de tsunami, evacuemos hacia zonas seguras; es decir laderas o cerros de por lo menos 20 metros de altura sobre el nivel mar.
Los tsunamis también pueden estar antecedidos por un aumento o disminución considerable del nivel de las aguas costeras.
Un tsunami pequeño en un punto de la costa, puede ser muy grande a unos pocos kilómetros de distancia. No dejemos que su modesto tamaño nos haga perder el respeto por estas perturbaciones del mar.
Si nos encontramos en una embarcación – al recibir una alerta de tsunami o simplemente sentimos un fuerte sismos – de inmediato dirijamos nuestra embarcación mar adentro, porque los tsunamis son destructivos sólo cerca de la costa. Considerémonos seguros a un par de millas de la costa sobre una profundidad mayor a los 150 metros.
Aunque un tsunami no produzca daños en los puntos costeros que ha impactado, siempre consideremos que estos procesos son potencialmente peligrosos.
Si en los alrededores de donde vivimos no existen alturas suficientes, un bosque puede ser una buena protección alternativa o los pisos superiores de un edificio de más de cuatro pisos.
Alejémonos de ríos y esteros. Tengamos presente que un tsunami puede penetrar varios kilómetros tierra adentro por alguna de estas corrientes de agua.





